Querido abuelo

Esta es la carta que escribí a mi abuelo en la madrugada de ayer, posteriormente me armé de valor y se la leí en el último adiós que le dimos en la Iglesia de nuestro pueblo para que esté donde esté sepa lo  mucho que le queremos aunque no se lo dijéramos todos los días,ahora ya puede leer esto para que siempre lo tenga con él.

“Querido abuelo Tomás, la fuerza, voluntad y las ganas de vivir que has demostrado estos últimos días han sido para mi todo un ejemplo a seguir que me han enseñado a mirar la vida desde otro color. Tú espíritu de lucha la has demostrado hasta en el último aliento de tu preciosa vida, tus ganas de vivir te han mantenido con nosotros más tiempo de lo que otros cuerpos habrían resistido, aún sintiéndote tan débil y dolorido tú no querías rendirte y a diario me decías:

 -aunque no tengo ganas, voy a comer para ponerme más fuerte y así podré irme antes a mi casa con la abuela.

 Decías que la comida del hospital, estaba muy mala y aún así, no dejabas ni rastro de todos los platos que te ponían. ¡Qué fuerza tenías abuelo para haber llevado tu enfermedad sin apenas quejarte, armándote de paciencia y valor sin saber realmente lo que te pasaba!

 Sé que donde estés ahora eres feliz y como te he comentado todos estos días, tienes que estar orgulloso de la familia que has creado con tu adorada esposa y abuela mía, Beatriz. Tienes 4 hijos estupendos que son buenas personas, he visto en ellos estos últimos meses la dulzura con la que os cuidaban y la preocupación en sus ojos por el bienestar de sus padres, os han hecho y os han dado todo lo que han podido y han sabido. La vida también les puso en sus caminos a sus mujeres, que han estado con vosotros en todo momento preocupándose y emocionándose como si por sus venas corriera la sangre de vuestras venas.

 De ellos nacieron tus nietos que te quieren a ti y a la abuela con toda el alma, sabes que son grandes personas y una parte de ti siempre estará dentro de su corazón.

 Como te decía, has de estar orgulloso pues una familia así solo se consigue con el buen ejemplo, una buena educación y siendo sobre todo una buena persona como sin duda para mí lo eras tú. Gracias al destino por poneros en el mismo camino a ti Tomás Alarcón Romero y a mi adorada abuela Beatriz Cárceles Ballester porque juntos habéis creado esta gran familia.

 También es de agradecer que tus hermanos, sobrinos, primos, cuñados, amigos y demás familia hayan estado a tu lado hasta que tu corazón dejó de latir, sabes que te quieren y eso es por algo.

 Siempre quedarán en mi memoria, los grandes consejos que me dabas, sin duda para mí has tenido las mejores palabras que cualquier persona desearía escuchar en momentos difíciles. Tampoco olvidaré las anécdotas vividas juntos y las risas que nos echamos, el olor y el suave tacto de tu piel, tu voz y sobre todo el como me apretabas las manos cada vez que sentías miedo, percibía que con ese gesto tanto tú como yo nos dábamos una gran calma interior, si para ti ese gesto supuso algún momento de alivio, quiero que sepas que lo volvería a hacer una y mil veces más, pues todos los momentos que he vivido contigo me han enriquecido y hecho crecer como persona, así que te doy las gracias por el tiempo que hemos vivido juntos.

 Ninguno olvidaremos tus pases de baile, tu maestría con la guitarra, tus matanzas, de las cuales salían tan elaborados embutidos y sobre todo esa gran inteligencia que te caracterizaba a pesar de que por la época en que naciste prácticamente no pudiste estudiar, tenías un don que te hacía especial.

 Querido abuelito, esto no es una despedida, sabes que es tan solo un hasta luego, ahora tenemos un ángel que nos cuida y que cuando nos llegue nuestro momento serás tú el que nos abra los brazos y nos apriete la manos para que no tengamos miedo.

 Te quiere con todo su ser tu nieta Raquel.”

2 respuestas a “Querido abuelo

  1. Carlos marzo 14, 2012 / 11:43 pm

    Es una carta muy emotiva y en cierto sentido nos hace incluso empatizar con él a los que no hemos tenido el privilegio de conocerle. Pero tú sí que lo has tenido Raquel, y en cierto sentido todo eso que describes de él, ese espíritu tan vital y enriquecedor ahora forma parte de ti, y tu abuelo querría que lo usases, que no se pierda lo que verdaderamente importa.
    Ahora te toca a ti vivir y ser feliz, y sonreir cuando pienses en él, porque por experiencia propia el siempre estará contigo, y es injusto que no valores y utilices el tesoro que él te lego: parte de la forma de ser, el amor, la felicidad y sobre todo las ganas de vivir.
    Muy bonita la carta
    Carlos.

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    • raquelalarcon1 marzo 30, 2012 / 11:03 am

      Muchas gracias por las cosas que dices en tu comentario,ten por seguro que lo tengo presente. Un saludo.

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