Aunque cueste hay que hacerlo.

 Hay momentos en la vida en los que parece que todo se va a desmoronar, un día te sale mal una cosa y al día siguiente te sale mal otra… así podríamos tirarnos estancados en nuestros propios miedos hasta la eternidad, pues todo parece una especie de espiral que con su movimiento no nos deja ver salida, y todo se vuelve cada vez más oscuro y más difícil.

Si estás pasando por uno de estos momentos lo primero que tienes que saber que SOLO TÚ, tienes la capacidad para salir de esa espiral. A menudo nos paramos a esperar que un ángel guardián venga y nos salve de la agonía (una madre, un hermano, un amigo…) pero solo uno mismo tiene la capacidad de salvar su vida y llevarla hasta el punto que uno quiere. Ya sé que esto parece un poco extraño pues no solemos estar acostumbrados a estar solos, cometemos el error de pensar que nosotros mismos no podemos llegar a ninguna parte y ese error es de las primeras cosas que convendría corregir en nuestra mente.

Cada uno es un mundo diferente, un universo, somos un pequeño milagro, estamos tan acostumbrados a ver nacer a pequeñas personitas que no nos paramos a pensar la complejidad del mismo hecho, y es que para que cada uno de los que estamos aquí estemos donde estamos, han tenido que pasar una serie de trasformaciones (por decirlo de un modo sencillo) que no se han producido por casualidad.

Somos únicos e irrepetibles, somos un universo de sensaciones múltiples, cada uno experimenta un suceso de forma diferente, observamos, juzgamos y sentimos de distinta manera.

Por lo tanto al ser cada uno su propio mundo, no te sientas rechazado, ignorado o triste si pides ayuda y crees que no te la dan, pues no se trata de no querer hacerlo sino de no saber.

Da las gracias cada vez que recibas algo, aunque no fuese exactamente lo que estuvieras esperando, agradece los detalles, los gestos, no esperes nunca nada de nadie, pues así cuando recibas te parecerá algo extraordinario.

 Entrega lo que des de corazón, por el simple hecho de dar, es más bonito y beneficioso tanto para el que da como para el que recibe.

Y recuerda que cada uno de nosotros somos un universo único, si pides ayuda y crees que no te la dan, no es por que no se quiera ayudar, se trata más bien de que no todos percibimos las mismas cosas, lo que para ti es una grandeza para otra persona puede ser una pequeñez, y no estáis equivocados ninguno de los dos, simplemente hay mil maneras diferentes de ver la vida.

Lucha por salir hacia adelante hasta que por fin encuentres ese camino que estabas esperando.

Escrito por la Psicóloga Raquel Alarcón Molina. ( Centro de psicología en Avda. General Gutiérrez Mellado, 9, 1ª planta Centrofama, Murcia)

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